En las próximas semanas y meses, se va a producir probablemente uno de los hitos mundiales mas importantes en cuanto al transporte aéreo se refiere.
Una mantodostica tarea, de distribución de las vacunas contra el COVID, que va a suponer no solo una serie de retos logísticos importantes sino el cumplimiento de una serie de medidas en cuanto a la seguridad aérea nunca antes visto.
Algunas de las vacunas requieren de temperaturas extremadamente bajas durante su transporte, lo cual supone el uso hielo seco, para mantener esa temperatura por debajo de los -70º C, pero se plantea un gran reto, el hielo seco esta considerado mercancías peligrosa en aviación y así se define en el documento DGR de la IATA.
El hielo seco incrementa los niveles de CO2 en los espacios cerrados, pudiendo generar intoxicaciones por el incremento de CO2, y creando situaciones de alto riesgo entre las tripulaciones.
EASA como regulador Europeo a publicado una serie de recomendaciones al objeto de convertir este hito, en una demostración de la vanguardia y seguridad de la que la aviación hace bandera de forma constante.
La principal recomendación aunque puede ser obvia es el transporte de las citadas vacunas refrigeradas en las zonas inferiores del avión asegurando una buena ventilación.
Adjuntamos la guía publicada por EASA y estamos a la disposición de cualquiera que requiera asesoría en cualquier tema de carácter aeronáutico.



